La idea fundamental de las "instalaciones sonoras" de EBDP es efectuar su improvisación bajo el disfraz de una "exposición" más que de concierto. El trabajo consiste en preparar un espacio expositivo, dentro del cual los miembros de EBDP se dispondrán o se dispersarán, sin que exista una zona determinada e inmovil para el público, sino que éste podrá moverse alrededor de la "instalación", incluso en algunos casos participar en ella. Además, estas actuaciones pueden problongarse durante varias horas, tal que el público se encuentra una actuacción sin principio y fin determinados (tal y como sucede en las instalaciones sonoras de los museos). Con esto se pretende replantear la noción de "concierto", haciendo que el público se halle en un lugar que no corresponde a lo que se espera, teniendo que asumir un papel activo para su expectación (ya que tendrá que decidir dónde ponerse, por dónde moverse, qué hacer, cuánto tiempo quedarse...).
La instalación consiste básicamente en una estructura en forma de cubo o más exactamente de ortoedro (un cubo cuyos lados no son cuadrados necesariamente sino rectángulos). En una de las caras del cubo se emplaza un pequeño agujero, una mirilla de tamaño suficiente para que una persona mire hacia el interior del cubo y para que su rostro se vea desde el interior de éste.
En el interior de esta estructura se sitúan los actuantes con sus instrumentos y realizan lo que podría ser una práctica de una improvisación. Una pequeña cámara capta la imagen desde dentro de las personas que se asomen a ver lo que pasa allí dentro y un proyector la plasma en las paredes del cubo. La música de EBDP suena desde dentro del cubo hacia toda las sala.
Esta instalación se ha llevado a cabo en :